A mi amiga Andrea la conocí hace 8 años, y trabajamos juntas durante ese mismo tiempo... es una excelente profesional, está casada y es mamá de dos preciosos niños. Hace unos meses fue de vacaciones a San Pedro de Atacama, y en medio del desierto, caminatas bajo la tormenta, atardeceres románticos y descanso en este lugar paradisíaco... tuvo una iluminación, y decidió un cambio de vida. Ahora deja el trabajo e inicia un proyecto personal que la tiene feliz y muy animada.
Por eso ( y porque le debía un regalo por su reciente cumpleaños!) le hice este regalo con aires nortinos, para que en el inicio de su proyecto recuerde en donde tuvo su inspiración!

Un tazón con una Atacameña por un lado y cactus por el otro.


En la acuarela involucré a Pancho que le pintó a Andrea un paisaje del desierto.

Y yo pinté a la atacameña en colores...

Todo envuelto y guardado en una bolsa con aires de canasta, que tejí a crochet con lana de oveja de hilado y teñido artesanal...