Tiempo atrás, mis amigos de un Estudio fotográfico necesitaban una cucharita de madera, para la fotografía que estaban haciendo. Las que encontraron el comercio y negocios de artesanía, no eran lo suficientemente pequeñas o no tenían la forma requerida porel cliente. Yo intente ayudarlos pidiendo a otro amigo que trabaja la madera les hiciera una, pero él no tenía tiempo y me desafió a que lo hiciera yo... me prestó sus gubias, me dio un trozo de madera y me dedique a tallar cucharitas en varias formas y tamaños. Las fotos fueron hechas. Y ayer, il mio Amore, me sorprendió con un regalo para el ego, jajajaja...
¡Les presento la bolsa de Sal Extra Gruesa, de Sal Lobos, con la foto de mi cucharita de palo!